¿Somos unos duros en Competencias Blandas? Parte 2 de 6: Dinopáticas/Emocionales
Por: HDGROUP
Creado en: 2016-02-11 16:22:14 UTC
Resumen

Cuando no son subestimadas, las reacciones emocionales que tenemos ante eventos y circunstancias en el entorno laboral, suelen ser juzgadas desde una mirada patologizante. Las emociones no son intrínsecamente “negativas”, sólo son respuestas. Nuestra manera de reaccionar a los sucesos en el entorno laboral puede ser manejada, siempre y cuando aprendamos a ser conscientes de lo que sentimos y de lo que decidimos hacer con eso.


El entorno laboral brinda múltiples oportunidades para experimentar una gran variedad de emociones: Alegría por haber superado exitosamente un reto, felicidad por un merecido ascenso, satisfacción al sentirse parte de un equipo de alto desempeño, ansiedad en el contexto de una fuerte competencia, frustración al no poder llevar a cabo un proyecto, desencanto al no encontrar eco para las iniciativas que nos mueven, tristeza por la partida de alguien querido, la más grande angustia al saber que no se le dará una respuesta satisfactoria a un grupo de personas que dependen de nuestras decisiones. No hay momento del día en que no estemos sintiendo algo, en el que no estemos reaccionando ante las circunstancias.

Pero… ¿En qué momento esas reacciones podrían interferir con la realización del proyecto individual, o con el cumplimiento de los objetivos que demanda el proyecto organizacional? ¿Podrían las emociones ser vistas como un factor facilitador del desarrollo de una empresa? Para HDGROUP, las emociones y su manejo son fundamentales para transformar el clima y la cultura organizacionales. Como se puede ver en el esquema de Ejes Conceptuales y Niveles de Competencias, de nuestro Modelo de Trascendencia Laboral – MTL, lo que denominamos como competencias Dinopáticas, se encuentra en la base del desarrollo de los 7 ejes conceptuales:


El nivel de competencias Dinopáticas o Emocionales, en nuestro modelo conceptual, hace referencia a las habilidades para identificar y manejar las emociones y las reacciones afectivas de manera asertiva en diferentes contextos. En HDGROUP hablamos de “manejo” y no de “control” de las emociones, puesto que de lo que se trata, es de crear una amplitud de opciones para elegir la manera de regular el impacto ejercido por las situaciones. “Control” significaría que sólo existe la opción de reprimir o amputar las emociones, lo cual es contraproducente, como se ha demostrado suficientemente desde la psicología y en general, desde las ciencias sociales.

Al revisar la literatura acerca de competencias blandas, encontramos las siguientes como candidatas a ser cobijadas por nuestra categoría de competencias dinopáticas:

  • Auto-regulación de la emoción: Ser capaces de manejar las emociones en el trabajo, especialmente las negativas (por ejemplo: ira, frustración, ansiedad), con el objetivo de lograr pensar objetivamente, y actuar en consecuencia.
  • Tratar con personalidades difíciles: Ser capaces de conseguir los resultados que se requieren, aunque se trabaje con personas que consideramos difíciles.
  • Tratar con situaciones difíciles/inesperadas: Lograr mantener la calma, organizar los pensamientos, comunicarlos y actuar, aun cuando no estemos preparados para una discusión o situación difícil o inesperada.
  • Manejo del estrés: Reconocer los signos del estrés e identificar cuándo se ha pasado del estrés “sano” al que afecta el desempeño y disminuye la calidad de vida. Reconocer y llevar a cabo las estrategias para manejarlo. Mantenernos saludables, tranquilos y equilibrados en situaciones y épocas difíciles.
  • Conciencia de uno mismo: Conocer y comprender lo que nos enoja, avergüenza, frustra, impulsa, inspira o motiva. Ser capaz de observarnos objetivamente en una situación difícil y entender cómo la percepción de nosotros mismos, de los demás y de la situación, origina las reacciones.
  • Habilidad para perdonar y olvidar: Ser capaces de perdonarnos a nosotros mismos y a los demás, y avanzar sin cargar "equipaje mental o emocional". Liberar la mente del pasado para enfocar la energía en los objetivos personales y colectivos.
  • Paciencia: Ser capaces de ubicarnos en un lugar de objetividad al encontrarnos en una situación aparentemente apresurada, problemática o crítica, de tal manera que podamos pensar con claridad, planear y ejecutar las acciones que permitan cumplir con objetivos a largo plazo.

Como se puede observar, estas 7 habilidades blandas hacen parte del concepto global de manejo de las emociones al que nos referimos. El hecho de que aparezcan en la literatura, habla de la importancia de su dominio, tanto desde el punto de vista de las organizaciones, como de los colaboradores. Para el Modelo de Trascendencia Laboral - MTL, estos aspectos pueden ser manejados de manera asertiva, desarrollando la conciencia de lo que se siente y creando alternativas de respuesta desde el acuerdo colectivo, ya que la expresión de las emociones responde a las particularidades de la cultura de cada empresa.

La manera de liberar las reacciones emocionales de los juicios calificativos negativos de las que comúnmente son objeto y avanzar en la construcción de culturas organizacionales saludables, es orientar la búsqueda hacia el logro de la claridad tanto del proyecto personal como el organizacional, de tal manera que las decisiones y acciones se puedan medir en su valor como contribuyentes o no a dichos proyectos.

En este sentido, consideramos como propuestas de valor a aquellas que apoyen el disfrute de la diversidad. Tenemos un profundo desacuerdo con las culturas donde se tiende a negar o reprimir las emociones en pro de una pretendida y mal entendida “empatía”. Para nosotros, la cultura y la productividad se orquestan desde la clave del respeto, esto es, desde el reconocimiento del otro, de lo que siente y de la calidad de sus aportes, y cómo todo ello genera un impacto en la funcionalidad de la estructura colectiva.

¿Cómo trabajar en la cotidianidad laboral con las emociones? En nuestra próxima entrega nos introduciremos en el mundo de las relaciones y los juegos de estatus, para mostrar cómo, las habilidades blandas pertenecientes a este importante campo, pueden ser uno de los motores más importantes de la productividad y bienestar organizacional.

Mientras hacemos el recorrido en los siguientes artículos, por todos los niveles de competencias del Modelo de Trascendencia Laboral, apliquemos la siguiente estrategia cuando sintamos que nos invade una emoción: Primero, identifiquemos lo que estamos sintiendo; gran parte de la solución a la situación reside en reconocer claramente la emoción que nos invade: Es rabia? Frustración? Tristeza? Angustia? Euforia? Parece una obviedad decirlo, pero está comprobado que la gran mayoría de las personas tendemos a reaccionar inmediatamente, ya sea mediante una expresión explosiva o una brusca represión. Realicemos un paso intermedio entre la recepción del evento causante de la emoción y, la reacción expresiva o represiva: Seamos conscientes de lo que estamos sintiendo.

La utilidad de este paso es doble: Aprender a conocernos y, prevenir la expresión precipitada de reacciones que pueden hacerle daño a quienes nos rodean y a nosotros mismos. Como dijimos anteriormente, las propuestas de valor son aquellas que contribuyen a construir, y proteger a las personas con las que compartimos espacios, es una de las facetas del respeto. ¿Dónde puede prosperar la productividad sino en aquellos lugares donde nos cuidamos y valoramos mutuamente? Hecho el ejercicio de auto-percepción, la trasformación de las emociones se facilita y estaremos en disposición de brindar respuestas desde una mejor versión de nosotros mismos: la versión consciente e interesada en cultivar los vínculos.


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