¿Somos unos duros en Competencias Blandas? Parte 4 de 6: Adaptabilidad y Disposición
Por: HDGROUP
Creado en: 2016-02-26 16:25:37 UTC
Resumen

Un mundo interconectado, donde cualquier cambio tiene repercusiones globales planteando escenarios sorpresa para el mundo laboral, convierte la Adaptabilidad y la Disposición en competencias claves para navegar sobre la ola (y no morir en el intento).


Adoptar un sistema de gestión de la calidad y reportar indicadores, ascender en el cargo y ser líderes de quienes antes eran nuestros compañeros, desarrollar proyectos en ciudades y con poblaciones que no conocemos, enseñarle a un compañero nuevo las funciones de su cargo, aprender un procedimiento, cambiar de oficina, renunciar, iniciar una empresa, viajar al exterior participando en seminarios y congresos, comprender la visión del nuevo jefe, manejar las redes sociales para la empresa, trabajar con personas de diferentes nacionalidades, razas, credos o edades, experimentar una significativa disminución de los ingresos debido a una crisis económica del sector, hacer reuniones de negocios en inglés… son el tipo de situaciones que exigen de nosotros el ejercicio de la adaptabilidad y la disposición, pues no está en nuestra agenda dejarnos vencer por este tipo de retos.

Recordemos el recorrido que hemos hecho por las competencias blandas (ver al final los links de los artículos anteriores*): Comenzamos prestando atención a nuestras emociones y tomando decisiones acerca de qué hacer con eso que sentimos, luego, encuadramos ese manejo emocional en las relaciones interpersonales y observamos que la dinámica del balancín del Status Situacional puede ser transformada conscientemente. Ahora es el momento de utilizar todos esos elementos, para realizar acciones concretas de acuerdo al contexto en que laboramos cotidianamente, y ese contexto está, como sabemos, en permanente transformación.

Veamos qué encontramos en la literatura sobre competencias blandas, acerca de habilidades relacionadas con la adaptabilidad y la disposición:

  • Trabajo en equipo: Somos capaces de trabajar de manera eficiente con personas que tienen diferentes habilidades, personalidades, estilos de trabajo, niveles de motivación, para conseguir el mejor resultado en equipo. Nuestras habilidades de comunicación facilitan la participación de todos en el equipo. Tenemos una genuina intención de cooperar y colaborar con otros.

  • Adaptación a la diversidad cultural: Reconocemos que en el presente, la interconectividad, el diálogo y la colaboración, agregan valor al trabajo y que esto demanda ser adaptables frente a la diversidad cultural. Sabemos que no es solamente una cuestión de tolerar, sino de buscar la mayor participación posible de todas las personas para enriquecer el conocimiento y las acciones.

  • Facilitación de discusiones: Somos capaces de solicitar retroalimentación y coordinar el encuentro de distintas opiniones y perspectivas para obtener la mejor solución en común. Estamos atentos a los conflictos que se puedan presentar y colaboramos en procesos de mediación. Sabemos que la paz no es la ausencia de conflictos, sino la capacidad de resolverlos siendo incluyentes y logrando acuerdos.

  • Manejar las políticas de la oficina: Para avanzar en nuestra carrera, utilizamos el conocimiento de las políticas tácitas de la oficina en cuanto al particular “deber ser” que la cultura de la organización tiene respecto al relacionamiento entre las personas.

  • Trabajo en red (Networking): Sonamos tan interesantes y a la vez nos interesan tanto las conversaciones de negocios/trabajo, que la gente se siente motivada a estar en nuestra red de contactos. Sabemos que entre más grande y fuerte es nuestra red, se facilitan procesos como encontrar socios, recibir o brindar asesoría, encontrar clientes, etc.

  • Creatividad e innovación: Proponemos ideas para la creación de productos y servicios, así como para mejorar procesos y procedimientos, conservando la claridad en los objetivos, resolviendo el problema o el reto que nos plantean otros, el entorno o nosotros mismos.

  • Manejo de idiomas extranjeros: Permanentemente aprendemos y perfeccionamos el manejo de idiomas, al ser conscientes de que son una herramienta que permitirá movilidad y desempeño en ambientes cada vez más amplios y complejos. Estamos sintonizados con la necesidad de ser ciudadanos globales y generar conectividad.

  • Manejo y dominio de herramientas informáticas, tecnológicas y de redes: Nos adaptamos con facilidad al manejo de nuevas herramientas tecnológicas, investigamos y nos actualizamos permanentemente en cómo hacer el mejor uso de éstas, del internet y las redes sociales. Utilizamos las redes sociales y la información para contribuir al progreso conjunto.

  • Persistencia y perseverancia: Somos capaces de mantener la energía y dedicación en nuestro esfuerzo por aprender, hacer y lograr en nuestra carrera a pesar de las dificultades, los fracasos y las oposiciones.

  • Análisis/Síntesis: Adaptamos nuestras capacidades cognitivas de acuerdo a lo que se requiere en un momento dado, ya sea analizar un tema teniendo en cuenta todas las variables relevantes, o resumir contenidos para comunicar eficazmente y agilizar el trabajo.

  • Transdisciplinariedad: No sólo estamos dispuestos, sino que buscamos activamente abordar retos, problemas o tareas desde distintas disciplinas. Nos capacitamos para manejar diferentes saberes y de esta manera poder dialogar con distintos abordajes, reconociendo su necesaria interdependencia. Cuando formamos equipos de trabajo, integramos a personas de diferentes profesiones y oficios.

Desde lo que plantea nuestro Modelo de Trascendencia Laboral - MTL, el mecanismo que posibilita el manejo adecuado de las habilidades relacionadas con el nivel de competencias de Adaptabilidad y Disposición, se compone de tres factores: Lectura de contexto, Toma de decisiones y, Acción. Es decir, adaptarse y estar dispuesto no es un asunto de solamente hacer o actuar bajo el primer impulso. Es necesario observar conscientemente alrededor para saber qué transformaciones están ocurriendo o se avecinan, qué opciones existen o podrían ser creadas, hacer la mejor elección posible y después si, actuar.

Es frecuente asociar la adaptabilidad y la disposición con la aceptación poco reflexiva de nuevas o diferentes condiciones y con la rapidez en la respuesta. En realidad, disponerse a la transformación requiere de claridad respecto a quiénes somos y hacia dónde queremos avanzar. Una persona adaptable y dispuesta, lo es respecto de una situación presente y una futura, es una persona que desea salir de donde se encuentra, explorar, proponer, innovar, colaborar, mejorar, generar resultados, estar en movimiento, salir de la caja, mejorar condiciones de vida, teniendo como derrotero un propósito, un objetivo.

Esta persona actúa en un mundo cada vez más interconectado, donde existe un riesgo real de desaparición de culturas particulares debido a la mayor difusión mediática con que cuentan ciertas formas de vivir. No obstante, la persona adaptable, dispuesta a transformarse, valora la diversidad, la hace partícipe en la creación conjunta evitando que desaparezca en la homogeneización.

Por último, queremos puntualizar que nos adaptamos y nos mostramos dispuestos a la transformación, no al cambio. Hablar de cambio es como si las cosas desaparecieran y en su lugar se situaran otras completamente diferentes. Lo que realmente ocurre es que lo que existe va experimentando modificaciones, adoptando una funcionalidad de mayor, más preciso o diferente alcance. Cuando aprendemos a hablar en francés, no somos otros, sencillamente hemos adquirido una función que nos hace aptos para manejar nuevos contextos.

Un ejemplo organizacional: Adoptar un sistema de gestión de calidad, no es un cambio. La empresa, en el momento en que comienza a sistematizar la documentación no está haciendo algo totalmente nuevo y desconocido. Sí ha controlado, por ejemplo, las versiones de los formatos, sólo que no de una manera oficial, formal o estandarizada; quizá una sola persona se hacía cargo voluntaria e intuitivamente del tema. Lo “nuevo” que se adopta con el sistema de gestión, es el control mediante el uso de códigos compartidos y asignando responsabilidades de manera específica. Por eso, en HDGROUP no hablamos de “Gestión del Cambio”, sino de “Gestión de la Transformación”.

Muy bien, ¿Qué sigue?: En nuestra próxima entrega hablaremos de habilidades con un mayor nivel de complejidad y que por esa misma razón, el poseerlas nos convierte en sujetos atractivos para estar en los lugares donde se toman las decisiones clave en las empresas. Atentos a la publicación de la próxima semana…

*Para refrescar conocimientos acerca de las Competencias Dinopáticas/Emocionales y de Status Situacional:

http://www.hd-group.co/blogs/7

http://www.hd-group.co/blogs/8


Clientes Trascendentes